“Y había criado a Hadasa, es decir, Ester, hija de su tío, porque era huérfana; y la joven era de hermosa figura y de buen parecer. Cuando su padre ysu madre murieron, Mardoqueo la adoptó como hija suya” (Ester 2:7).

¿En quién estas invirtiendo?

Mardoqueo invirtió en Ester. La adoptó como hija (2:7), la educó (2:20), y la cuidó, dándole seguimiento a su vida muy de cerca (2:11). Su tierno cuidado le ganó el respeto y amor (4:5) de Ester.

Cuando la piña se puso agria para los judíos, la educación de Mardoqueo produjo frutos de obediencia, valentía y firmeza en la vida de Ester. Sabe Dios que para esa hora había sido preparada.

En el momento de la prueba no le reprochó ni sacó en cara todo cuanto había hecho por ella, sino que como siervo de Dios la aconsejó sabia y espiritualmente.

Necesitamos invertir en la juventud con una instrucción sabia y amorosa. Debemos prepararlas de modo que en las encrucijadas de la vida, sepan tomar decisiones que honren a Dios y exhiban la entereza de una Maestra del Bien.

Oración: Señor, Me propongo tomar el tiempo y esfuerzo de invertir en otras personas, del mismo modo que Tú y otros han invertido en mí. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Contigo Quiero Caminar,MGandara – http://www.youtube.com/watch?v=rI0FC0GergA