“Más él conoce mi camino: si me prueba, saldré como el oro. Mis pies han seguido sus pisadas; Permanecí en su camino, sin apartarme de él. Nunca me separé del mandamiento de sus labios, sino que guardé las palabras de su boca más que mi comida”  (Job 23:10-12).

El Dios de nuestras vidas, lo sabe TODO. El conoce nuestros más ocultos e íntimos pensamientos, nuestras necesidades, batallas y limitaciones. Dios no solo sabe todo lo que me ha pasado, Él tiene pleno conocimiento de lo que me ocurre en el presente y más aún, Él conoce la totalidad de mi futuro.

El Dios de nuestras vidas es Soberano. Él lo controla TODO. No hay quien detenga su mano. El conjunto de toda su creación no puede frustrar sus propósitos. Él ordena, Él decide, Él ejecuta.

Job, el gran y justo patriarca bíblico, conocía bien la grandeza, omnisciencia y omnipotencia de su Dios, por lo que aún bajo el manto del dolor, decidió confiar en Él. Job comprendió que los planes de Dios, aunque estaban más allá de su comprensión, siempre son buenos y necesarios para sus hijos. En medio de la dificultad, en vez de quejarse y apiadarse de él mismo, tomó la firme decisión de seguir las pisadas de su maestro, permanecer en su camino, no apartarse de él y abrazar la Palabra de Dios más que a su propia comida, sabiendo que solo así saldría victorioso de su prueba.

Si estás transitando por el sendero del dolor y la dificultad y piensas que mientras tu mundo se derrumba, Dios permanece pasivo, silencioso y hasta indiferente, recuerda que nuestras vidas están completamente en sus manos; nada ocurre que Él no sepa y permita.

No te afanes por buscar explicación a lo inexplicable, recuerda que Dios lo sabe TODO. No te concentres en mirar las circunstancias adversas, alza tu vista al cielo y mira con los ojos de la fe, las bendiciones que Dios te tiene reservadas. Una mirada hacia arriba te protegerá del pánico que ves abajo.

Cuando pases la prueba, te aseguro que saldrás como Job, restaurada, doblemente bendecida y radiante como el oro.

Oración: Soberano Dios, gracias porque no hay nada que escape de Tu conocimiento; gracias porque no hay nada que Tú no puedas hacer. En Tus manos estoy segura. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Como Podré Estar Triste, BLEST – http://www.youtube.com/watch?v=haHM688Jc0Q