No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. (1 Corintios 15:33)

El primer capítulo de Génesis termina diciendo: Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. El segundo: Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban”. ¿Lo logras captar? Una creación conformada por la bondad y la inocencia.

Todo estaba perfecto hasta que en el capítulo 3 la mujer se encontró con la serpiente. Y yo me pregunto ¿qué estaba pensando Eva, o no pensaba? Primero, presta oído y da credibilidad a una criatura inferior; un reptil. Segundo, teniendo a su lado a quien conocía personal e íntimamente a Dios y además el experto que nombró “todos” los animales, no le consultó. Y tercero, hizo caso omiso de las instrucciones y advertencias de su Amante Creador.

Interesantemente la serpiente nunca le dijo a Eva: “come”. Sino que por medio de un juego de palabras astutas – torcidas y mal intencionadas – jugó con su mente y corazón, y sembró dudas. Esto me hace pensar:

  • Que hay preguntas que no valen la pena responder y conversaciones que nos conviene evitar (Gen 3:1-2).
  • Que el lenguaje es muy rico y puede servir tanto para bendición o maldición (Stgo 3:9).
  • Que debemos tener cuidado de las conversaciones que participamos (Prov 15:28) y personas con que nos rodeamos (1 Cor 15:33).

En apenas unas horas:

  • Satanás tiró por tierra el testimonio y carácter de Dios; pues lo hizo mentiroso, egoísta y mal intencionado (Gen 3:4-5).
  • Cambió toda la belleza y bendición de Gen 1-2. Ahora todo se tornó en: desobediencia, pecado y maldición.
  • El hombre fue separado de la amistad y comunión con Dios Gen 3: 23-24.

Amadas, el perverso aparta los buenos amigos (Prov 16:28). Tengamos cuidado y no prestemos nuestro oído a las malas conversaciones. Mejor sigamos la instrucción de Filip 4:8 “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”.

Oración: Padre Bueno, que nadie ni nada me mueva de Tí. Ayúdame a discernir los espíritus y evitar las conversaciones que no edifican mi vida. Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Cantaré De Tu Amor Por Siempre, Forgiven – http://www.youtube.com/watch?v=5VOkDOCW4K8