Elcana tenía dos esposas. Una de ellas se llamaba Ana, y la otra, Penina. Ésta tenía hijos, pero Ana no tenía ninguno. (1 Samuel 1:2)

Todos los humanos tenemos áreas en nuestra vida que están insatisfechas,  solo Dios puede darnos la plenitud de vida que deseamos. Pero esto no es posible si no volvemos nuestro corazón hacia El. Eso veremos en la historia de Penina.

Cuando leemos la historia de Elcana y sus dos esposas, normalmente vemos un triángulo de celos y dolor. La vida de Penina no fue fácil pues:

  • Tenía que compartir a su marido con otra mujer.
  • Su marido no la amaba y abiertamente manifestaba su amor por Ana.
  • Elcana daba a Ana una parte escogida (doble porción, la mejor parte).

Cuando en una relación se siente que el amor de la persona amada le ha sido quitado o está en peligro de serlo por una tercera persona, los celos aparecen, pudiendo provocar un gran daño.

Penina tomó en sus manos la situación, con todas las consecuencias que ello implicaba.

  • Encauzó su dolor y su carencia en contra de Ana. Tomó a Ana como su rival y la irritaba, enojándola y entristeciéndola porque Jehová no le había concedido tener hijos.
  • Sus ataques acrecentaban cuando la familia subía a ofrecer sacrificios. Lo más seguro es que los malos sentimientos de Penina contra Ana aumentaban al ver a Elcana dar una doble porción a su rival.
  • Penina no se contentaba con la bendición de ser madre; es más, se volvió altiva, insolente, y muy cruel, despreciando a Ana por su esterilidad. Nuestro sufrimiento aunque por razones injustas, no nos autoriza a dañar a otros.

Lamentablemente Penina optó por la carnalidad y perdió muchas oportunidades de hacer la voluntad de Dios. Siendo una mujer que poseía el favor de Dios de tener hijos -lo cual tenía mucho valor en esa sociedad- cada año en vez de subir a presentar sacrificios por los favores recibidos, perdía el tiempo burlándose de Ana. Así perdió la posibilidad de pasar a la historia como un buen ejemplo a imitar y mas bien es recordada por maltratar a Ana.

Penina molestaba tanto a Ana porque tenía algo con lo que ella no contaba de igual forma. Porque la Biblia dice que a pesar de que Ana era estéril, su esposo la amaba y le daba a ella una parte especial, una parte escogida. De esa misma manera Satanás nos molesta porque contamos con el amor de nuestro Padre Celestial el cual nos ha dado una parte especial a pesar de nuestras debilidades. No perdamos la bendición de Dios, haciendo lo incorrecto. Agrademos y busquemos a Dios; Él es nuestro refugio.

Oración: Padre, que bueno que Tu fidelidad no tiene comparación y no tenemos que temer ser cambiadas por Tí. Gracias porque Tú eres único para nosotras. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Quiero Verte Mas, Julissa – http://www.youtube.com/watch?v=yQ7WOMAviZM