Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres. (Lucas 2:52)

La vida es una escuela ¡Bienvenida!  Filipenses 1:6 nos asegura que “…el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;..”.

Poco sabía María que había sido inscrita por decreto divino en la “Universidad del Maestro”.  ¡Se ganó una beca! Así desde su embarazo empezó el proceso de entrenamiento y transformación de su carácter, de una joven a una mujer tremendamente madura.

El doctor Lucas nos dice que Jesús crecía. Lo cierto es que María crecía también con él. En la medida que su hijo crecía en sabiduría y en estatura, ella también crecía en sabiduría y estatura espiritual. Y en la medida que afrontaba cada prueba, crecía en gracia no solo para con Dios,sino también para con los hombres.

María fue una alumna excelente. Absorbía las lecciones como una esponja “guardándolas todas y meditándolas en su corazón (Lc 2:19). Esto hizo de ella una mujer de cordura, entereza y fe. A pesar de todo el sufrimiento que atravesó, la vemos siempre al pie del cañón; firme, junto a su hijo, y soportando el dolor con una compostura envidiable.

Su carácter no fue dañado por el sufrimiento, más bien fue enriquecido, fortalecido y pulido. Cuando Dios da hijos se inicia un proceso de desarrollo y crecimiento paralelo entre padres e hijos. Es a través de la crianza de ellos que una mujer se desarrolla como madre, mejor hija y aún esposa. ¡Cuánto comprendemos a nuestras madres después de tener hijos! ¿Verdad? Ellos proveen oportunidades de índole espiritual y personal a las madres para desarrollar y transformar su carácter en una mujer dulce, sensible, comprensible, sufrida, y esforzada. Así junto con el crecimiento de ellos, el “Alma de la Mujer se Engrandece”.

Ciertamente el alma de María se engrandeció para sí y para con el Señor. Lo precioso del caso es que Dios nos brinda a tí y a mí la misma oportunidad. María se graduó: Summa Cum Laude. ¿Y tú?

Oración: Padre, gracias por el crecimiento que los hijos y el sufrimiento provocan en nuestras vidas. Que mi alma pueda crecer y engrandecerte a Tí. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Sendas Dios Hará, DMoen –  http://www.youtube.com/watch?v=ZwugdpdKa9I