Jesús, les dijo: ¿Por qué molestáis a esta mujer? pues ha hecho conmigo una buena obra. (Mateo 26:10)

En Mateo 26:6-13 encontramos con un cuadro de profundo valor espiritual por el acto verdaderamente sorprendente de una mujer; María la hermana de Lázaro. Jesús dijo que ese acto se inmortalizaría junto con la proclamación del evangelio, “para memoria de ella”. Se trata sobre la preparación para la sepultura de nuestro Señor Jesucristo.

Mt 26:13 dice que debemos conmemorar un acto que en el v.10 Jesús denomina Una Buena Obra. Si bien es cierto que son muchas las cosas que caben dentro de la categoría de las buenas obras, lo extraordinario de la obra de María según el v.10 es a quien fue dirigida; ella hizo una Buena Obra a Jesús. Las mayores obras que podamos hacer son aquellas dirigidas al Señor Jesucristo y que impactan directamente Su plan de redención.

El pasaje sugiere que esta Buena Obra fue lo que precipitó los planes descritos en Mt 26:1-5 referente a la muerte del Señor Jesús. Los principales sacerdotes habían decidido esperar, pero la indignación de Judas después del acto de María al derramar este perfume, lo llevo a ofrecer la vida de Jesús, oportunidad que los sacerdotes no podían desaprovechar y decidieron actuar cuanto antes.

…El Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado” (Mt 26:2). Jesús acababa de hacer una GRAN declaración, que para los discípulos pasó desapercibida. Mas queda evidente que María era una oidora atenta.  María sabía que de ser así, no daría tiempo conforme a la costumbre, de preparar y ungir el cuerpo del Señor, y en un solemne acto de sabiduría y amor derrama todo el perfume que traía. En cambio, los discípulos calificaron su adoración como un desperdicio, despilfarro, pérdida y derroche. Pero para Jesús fue una: Buena Obra.

Amadas, cuán importante es escuchar atentamente. En una ocasión Jesús le dijo a Marta; la hermana de María (Lc 10:42), que nada es más importante en nuestra vida espiritual que escuchar atentamente Su Palabra y adorarle. Los discípulos perdieron una gran e importante oportunidad de preparar y honrar a Jesús. ¿De cuantos privilegios y bendiciones nos perdemos tú y yo?

Oración: Padre, perdona mi espíritu inquieto que me impide escuchar atentamente Tu voz. ¡Santo, Santo, Santo! Mi corazón te adora y se compromete a estar más tiempo a Tus pies, bajo el sonido armonioso de Tu Palabra. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza Sugerida: Es Hora de Alabar a Dios, Peregrinos y Extranjeros – http://www.youtube.com/watch?v=46pr55DPxkc