¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? (1 Corintios 15:55)

¡Cristo ha resucitado! Las buenas nuevas que nos comunica la resurrección es que hay vida después de la muerte.

Ya la muerte no es para la que deposita su vida en manos de Cristo aquel enemigo que le atormenta, sino el medio o vehículo a través del cual vamos a la presencia inmediata de Dios, en la cual hay “delicias y plenitud de gozo”.

La resurrección de Cristo es una realidad y existen pruebas indisputables:

  • En 1er lugar, las predicciones hechas siglos antes
  • En 2do lugar, la tumba vacía
  • En 3er lugar, los testigos presenciales

Pero la muerte de Jesús es mucho más que un hecho histórico; es una experiencia. Es una invitación personal de Dios para tí a la vida eterna, a la vida en abundancia.

La Biblia declara que estamos muertas en delitos y pecados, pero mediante Cristo podemos resucitar a una nueva vida. “Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”. (Juan 11:25)

Si quisieras cambiar el curso de tu vida, gozar de la paternidad de Dios y contar con la realidad de la resurrección para vida eterna en Jesús, te invitamos a decirle a Dios:

“Dios, quiero gozar de la vida eterna contigo y dejar mi vida de pecado. Deseo resucitar a una vida nueva y tener una relación personal contigo. Me arrepiento de mis pecados y te recibo como mi único posible Salvador personal. Gracias por perdonarme y darme la vida eterna. En el nombre de Jesús, Amén”.

Oración: Amado Dios, gracias porque nos diste vida, amor y perdón cuando mas perdidas estábamos. Te presento estas vidas que han tomado la decisión de entregarte sus corazones y las de tantas mujeres más que te necesitan. Atráelas hacia Tí y ayúdales a encontrar una iglesia cristiana sana donde puedan reunirse regularmente, adorarte y crecer. En el nombre del Señor Jesús, amén.

Alabanza Sugerida: El Señor Resucitó, SGreen – http://www.youtube.com/watch?v=bG2SftMwzxs