No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. (1ra de Juan 2:15)

Dina era una hermosa joven hija del patriarca Jacob. Su vida transcurría con total normalidad con su padre, madre y hermanos, era una  muchacha de familia, protegida  y alejada de las grandes malicias de la vida. Hasta que un día como nos dice Génesis 34:1 decidió ir a conocer a las “mujeres” o “jóvenes” de la ciudad y allí empezó todo.

Dina sentía curiosidad por ver cómo era el mundo, y quiso establecer contacto con la sociedad, y esta “sana curiosidad” desató una ola de trágicos acontecimientos que fueron desde una relación sexual forzada hasta una gran matanza.

Pensando en esto comencé a reflexionar sobre aquellas jóvenes que buscan tener nuevas experiencias o hacer cosas diferentes y terminan presas de sus propias decisiones. Dina jamás se imaginó que su deseo de conocer el mundo iba acarrear tanta maldición a su familia.

Tener la bendición de formar parte de una familia Cristiana es un gran regalo que Dios le ha dado a muchas mujeres y que la mayoría de las veces no se valora como tal. Al igual que Dina muchas jóvenes cristianas sienten la necesidad de salir a probar, y conocer cosas nuevas sin saber que Satanás está esperando solo una pequeña oportunidad para hacerles caer y tentarlas a cometer pecados, que estando en un ambiente diferente no harían.

Estar involucradas en las cosas del Señor y alejadas de las cosas del mundo no nos asegura que no pecaremos, pero si nos libra de muchas tentaciones  y pecados a los que nos exponemos cuando estamos en los lugares o momentos inadecuados.

Si no tuviste la oportunidad de pertenecer a una familia cristiana pídele a Dios que te permita ser fiel y obediente  a pesar de tus circunstancias. Y si tuviste la dicha ser una “Dina” agradece a Dios por tan gran bendición, y cuídate de querer conocer un mundo al cual no perteneces.

Oración: Señor Jesús, ayúdame a sentirme plena en Tí, que no me haga falta nada más que Tú presencia en mi vida. Ayúdame a buscar Tu reino y Tu justicia, y a obedecerte donde quiera que me encuentre. En Cristo Jesús ¡Amén!

Alabanza Sugerida: Hoy Te Rindo Mi Ser – http://www.youtube.com/watch?v=8Uuk6WXcOWE