Palabras del rey Lemuel (Salomón); la profecía con que le enseñó su madre. (Proverbios 31:1)

El libro de Proverbios es un registro de los consejos e instrucción que Salomón recibió de su madre, a lo largo de su vida. Fue escrito a los jóvenes (1:4) con la intención de que sus enseñanzas pasen de generación en generación, a fin de criar jóvenes sabios y respetables, y levantar hombres y mujeres de valor y temerosos de Dios.

La voz tierna y paternal de Salomón que se destila a través de los Proverbios no es sino el eco de las palabras sabias y amorosas de su madre. Es la voz dulce pero con autoridad que aconseja, impone límites, reglas y disciplina. Sus enseñanzas demuestran la presencia y dirección constante de una madre que se ocupa y pasa tiempo con sus hijos, y no pierde oportunidad de instruirle.

Si bien es cierto que durante la juventud los constantes consejos y regaños de las madres suelen parecer una cantaleta fastidiosa, no es menos cierto que luego en la adultez los recuerdos de esa cantaleta nos parecen notas melodiosas repleta de enseñanzas valiosas, que luego repetimos a los hijos y jóvenes en su crecimiento.

Las herramientas que esta madre utilizó para la crianza de su hijo siguen siendo las mismas que escasean hoy en la mayoría de hogares: amor, paciencia, autoridad, instrucción bíblica, disciplina, y… “la misma cantaleta todos los días”. Amadas, las madres no se pueden cansar. Tienen que repetir y repetir, y ser consistentes en la disciplina.  Salomón por experiencia propia nos dice que “El siervo no se corrige con palabras; Porque entiende, mas no hace caso” (Pr 29:19).

No hace falta buscar más métodos, psicólogos e internados. Aprendamos de los Proverbios las técnicas de esta madre “sabia e incansable”, y apliquémosla diaria y consistentemente a los hijos en nuestros hogares.

Oración: Amado Dios, ruego que Tú les des a las madres la fuerza necesaria para que emprendan cada día la labor de criar a sus hijos de manera incansable. Que sus labios no se cansen de repetirle diariamente la misma cantaleta, para que cuando fueren viejos resuene en sus oídos y continúe moldeando su corazón y el de sus hijos. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Supe Que Me Amabas, MGándara – http://www.youtube.com/watch?v=Q2OFlOBw6J4