Pero él me dijo: “Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad”. (2da. Corintios 12:9)

Al inicio de nuestra clase de pintura, todos pensamos que sería de gran dificultad para Bud el terminar su dibujo. Sus manos tiemblan a causa de unos medicamentos que debe tomar de por vida.

Uno de nuestros primeros proyectos fue el dibujo en acrílico de un faro erigido sobre rocas. Al presentar los trabajos ya terminados, todas quedamos sorprendidas del dramatismo y juego de luces y sombras en las rocas del dibujo de Bud.

Siempre que veo a Bud dibujar a pesar de sus manos temblorosas, recuerdo el versículo del apóstol Pablo en 1 Corintios 12:9. Nuestro amado Dios puede lograr mediante su poder y gracia, las mejores obras de arte en el lienzo de nuestras vidas a pesar de nuestras debilidades.

En el mismo versículo, el apóstol Pablo dice también: “Por lo tanto, gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo”. Contrario a lo que la sabiduría humana entiende, en Cristo, nuestra debilidad es nuestra fortaleza.

¡Qué privilegio es el contar con un Dios que se compadece de nuestra débil condición y nos hace fuertes mediante la misma! ¡Cuánto fruto podemos llevar a sus pies cuando a pesar de nuestras fallas, podemos seguir adelante apoyadas en su incomparable misericordia!

Oración: Señor, gracias porque contamos con Tu fortaleza. Permíteme recordar que sin Tí, nada puedo hacer. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Eres Mi Protector, Maranatha – http://www.youtube.com/watch?v=qhriyabX9_Q

Compartir
Artículo anteriorA La Moda
Artículo siguienteOrden En Mi Vida