¡Las personas y los esposos difíciles abundan!

Pero ¿cómo debemos lidiar con esto? Además de Amar a nuestro enemigo (Mt 5:44a) que vimos en la entrega anterior, debemos:

Ser bendición (Mt 5:44b) y Hacer el bien (Mt 5:44c)

¡Nuestro deber es bendecir! Dicho de otra manera, nunca devolver mal por mal o insulto por insulto. Por el contrario, debemos bendecir a los que nos maldicen, orar por los que nos ultrajan, y pedirle a Dios que les vaya bien y que los proteja. Y en cuanto a nosotras, que nos permita amar a nuestros enemigos (personas difíciles o esposo). “No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición” (1 Pd 3:9).

Las mujeres santas y piadosas no responden con palabras hirientes ¡sino con bendición! Una manera de hacer esto es a través de la oración. Los frutos de una plegaria humilde e interesada en el bienestar de tu esposo redundarán en beneficio del matrimonio.

¿Te has visto alguna vez envuelta en una discusión donde tu esposo alza la voz; tú subes la tuya, él la alza sobre la tuya, y tú le gritas? La relación se maltrata, el respeto se pierde, y se vuelve una costumbre. Este patrón se puede romper inmediatamente si tú no reaccionas. Puedes escoger actuar de una manera consistente con lo que la Biblia dice que es correcto. Tu silencio y humildad al responder a una conducta ofensiva, puede ser justo lo que Dios utilice para cambiar a tu esposo (Pr 15:1). No te apresures con tus labios (Ec 7:9)… refrénalos, al igual que el lenguaje corporal agresivo y/o sarcástico.

Isaías 53:7 dice de Jesús que: “angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca” (Mt 26:63; 27:12-14). Marcos dice que Pilato estaba asombrado del silencio de Jesús: “Y los principales sacerdotes le acusaban mucho. Otra vez le preguntó Pilato, diciendo: ¿Nada respondes? Mira de cuántas cosas te acusan. Mas Jesús ni aun con eso respondió; de modo que Pilato se maravillaba” (Mc 15:3-5). Solo habló, y muy respetuosamente, cuando bajo juramento se le hizo una pregunta: “Pilato le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Respondiendo él, le dijo: Tú lo dices” (Mc 15:2).

Si tu esposo tiene mal carácter y poca paciencia, trata de mantenerte callada en amor. Deja de participar en el juego de ‘quien grita mas’ o ‘me enojo si te enojas’. Cuando suba la temperatura, no reacciones, y mejor espera a que él se enfríe y esté mas descansado antes de abordar el tema. ¿Que sucede si le echas leña al fuego? Se encenderá más. Pero si no lo alimentas, poco a poco irá menguando hasta apagarse, pues no tiene el combustible que le ayuda a producir más calor, fricción y llamas. De igual modo, al pasar del tiempo tu esposo se irá apagando por falta de leña.

Inicialmente será difícil para tí contenerte, pero si haces un esfuerzo intencional, lo irás logrando con mayor facilidad hasta volverse una reacción natural. Con esto entrenas tu mente a pensar diferente para que tus actitudes e impulsos sean santos. Ora desde ya para que Dios te de la fuerza para hacer esto, y ora ferviente y bíblicamente por tu esposo.

Orar bíblicamente (Mt 5:44d)

Colosenses 1:9-12 nos provee un ejemplo excelente de cómo orar poderosamente por tu esposo, o esa persona difícil en tu vida. Pídele a Dios que:

  • Sea lleno del conocimiento de su voluntad
  • En todo tenga sabiduría e inteligencia espiritual
  • Ande como es digno del Señor, con integridad
  • Agrade al Señor en todo
  • Lleve fruto en toda buena obra
  • Crezca en el conocimiento de Dios
  • Sea fortalecido con todo poder, conforme a la potencia de su gloria
  • En todo tenga paciencia y longanimidad
  • Con gozo de gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;.. (Col 1:9-12)

Es probable que tengas que pedir más por tí que por él. ¿Qué medidas tomarás a partir de hoy? Coméntanos…

Adaptado de: The Politically Incorrect Wife: God’s Plan