¿Por qué ESCOJO rechazar el libro/película “Las 50 sombras de la infeliz Grey”?

Porque en NADA me edifica o aporta como cristiana, persona y mujer.

  • Porque tengo suficiente con la lucha personal y constante de “aniquilar” mi tendencia pecaminosa, la cual atenta día y noche por alejarme del camino que agrada a Dios y que me permita permanecer en el único lugar donde puedo recibir su bendición y ver cumplidas sus promesas para mi vida. Entonces, para que venir en completa NECEDAD a llenar mi mente y corazón de BASURA, para luego tener que lidiar con la contaminación que esta dejará en mi.
  • Porque no puedo apoyar ninguna DISTORSIÓN del DISEÑO PERFECTO DE DIOS PARA LA SEXUALIDAD, dado que el sexo entre esposos es una de las herramientas más puras, nobles, divertidas y placenteras que unen y fortalecen la intimidad y la comunicación en el matrimonio.
  • Porque no me imagino invitar al Espiritu Santo que mora en mi SOLO por gracia y misericordia de Dios, a que sea parte de esta podredumbre solo por curiosidad o por estar al tanto de la actualidad.
  • Porque como mujer me respeto y valoro suficiente como para apoyar una producción en la cual la mujer es expuesta como un simple objeto para llevar a cabo todo tipo de aberraciones.
  • Porque como profesional del área de la Salud Mental y Consejera, me resulta imposible apoyar conductas que fueron consideradas psicopatologicas por décadas, debido al daño que producen en los individuos y su entorno, aunque claro está, en vista del deterioro moral arriba mencionado, en años recientes esto ha sido revaluado (cosa que no debería sorprendernos pues es la naturaleza del hombre llamar a lo malo bueno y viceversa).

Es mi sentir, mi inquietud, mi deseo y oración que como hombres y mujeres creadas a imagen y semejanza de un Dios SANTO, SANTO, SANTO cuidemos con celo nuestro andar y procuremos alejarnos más y más de la frontera que separa la oscuridad del mundo de la luz de Cristo.

Usemos la libertad que El nos da para ESCOGER SIEMPRE el camino de la vida y no el de la muerte.

Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.” (1ra. Corintios 10:23)

Por Sandra Viau