¡Vienen las fiestas! Arreglamos y adornamos la casa, preparamos las cenas de Acción de Gracias, Navideñas, viajamos para reunirnos con familiares, en fin… Temporada de gastos, gastos y gastos hasta el próximo año. Por eso decimos que no podemos ahorrar: “No gano suficiente”, “Es que tengo hijos”, “Soy madre soltera”, etc.

Proverbios 21:20 dice: “Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio, pero el necio todo lo disipa”. He ahí las consecuencias que surgen de la correcta e incorrecta administración del dinero.  El ahorro, es parte de esta disciplina. Más que un acto aislado, tiene que ver con una mentalidad y una actitud.

Ahorrar no es solamente comprar más barato, en “especiales” o “ventas”.  No es solamente tener el dinero “debajo del colchón”, o dentro del “cerdito” también tiene que ver con la idea de gastar menos y distribuir mejor el gasto. 

¿Cómo gastar menos? 

 “A cuidar los centavos, que los billetes se cuidan solos”~dice un refrán.  Aquel café que cada día compramos camino al trabajo, si nos costara  0.75 centavos,  por 5 días de la semana y multiplicado por 4 semanas… estamos hablando de unos $15.00 al mes. Pero como son “centavitos” que andan por ahí por nuestra cartera, no vemos que sea tanto.  Pensemos ¿cuántos paquetes de café podrías comprar en el mes para prepararlo en casa y llevarlo contigo cada mañana? ¡y en mayor cantidad!

Diferencia entre necesidad y deseo

Siendo mujer, padezco de este mal al igual que muchas de ustedes. Sin embargo, en esta área podemos ser más maduras y establecer una diferencia.  ¿De veras necesitas esa cartera cuando tienes tantas otras más? –“Pero a ese precio ¡hay que aprovechar esa venta!”– Sí, pero piensa  ¿cuánto la usarás hasta que te canses, la tires al armario junto a las demás para luego ver que vengan otras “ventas” más? – “Pero yo trabajo muy duro. ¡Me lo merezco!- ¡Ciertísimo! – ahí te dejo a tu propia sensatez –

Compras al por mayor vs tiendas de “Un Peso”  

Las que tenemos esas membresías de clubes (Bj’s, Costo…) al por mayor, sabemos bien que no siempre conviene comprar así. ¿Qué tan larga es tu familia para que tengas que gastar casi medio cheque de quincena comprando tres frascos de shampoo y tres frascos gigantes de mayonesa?  Por otro lado, cuando vamos a las “Tiendas del Dólar”, o de “Un Peso”. ¿Realmente estamos adquiriendo algo de calidad?  Hay muchos artículos que en supermercados o tiendas son mucho más baratos cuando los ponen en venta o usamos cupones de descuento.

Programa tus compras

A veces nos engañamos pensando que es mejor sobre-gastar en comida que en otros artículos. Pero si no revisamos nuestros refrigeradores o las alacenas y hacemos una lista antes de ir al supermercado, terminamos comprando de más. Usemos los cupones. Revisemos las circulares con los especiales semanales. Cuidado al ir a tiendas que tienen “de todo en un mismo lugar”.  El gran truco es tener ropa, zapatos, artículos para la casa junto a los alimentos. ¡Siempre salimos gastando de más!

Hay muchísimos otros consejos. Existe mucho material sobre cómo ahorrar y administrar el dinero. Revistas y publicaciones se hacen eco del tema. Dentro de todos los ‘tips’ que he leído comparto este último que me ha dado grandes resultados:

El método del “sobre

Volvamos a los tiempos remotos. Suena tedioso o latoso pero el objetivo vale la pena: Usemos más efectivo y menos plástico (tarjeta de crédito). De nuestros estados de cuenta, calculemos nuestro gasto semanal/quincenal/mensual en cada categoría de gasto.

Nombremos un sobre para cada categoría y pongamos dentro la cantidad estimada de dinero que gastamos en ese renglón: Luz, teléfono, Agua, Comida, Gasolina, Entretenimiento, etc. Te darás cuenta todo lo puedes ahorrar aquel mes en que uno de los renglones sea menos que lo que usualmente gastas, y dejes ese dinero en el sobre para el próximo cheque de pago. Cada vez que eso suceda tendrás un ahorro automático que podrías usar cuando te excedas en otro renglón.  ¡Funciona!  ¡Soy testigo fiel de esto!

¿Qué otros tips quisieras compartir con nosotras? Coméntanos…

Selah