“Porque en la boca de ellos no hay sinceridad; sus entrañas son maldad, sepulcro abierto es su garganta, con su lengua hablan lisonjas”. (Salmo 5:9)

¿Has sido víctima alguna vez de la crítica? Yo sí, y créeme que no es nada agradable.

Pero, ¿cuál ha sido tu reacción? Alguien dijo que quien se enoja pierde. Y ciertamente quien herida por el egoísmo y la maldad de sus atacantes reacciona en la carne, lleva “todas” las de perder.

Pierdes por salirte de tus casillas y mostrarle a tu ofensora que pudo llegar a tu corazón
Pierdes porque reaccionas de una manera incoherente con el ejemplo de una mujer controlada por el Espíritu, y
Pierdes porque al responder inadecuadamente no cuentas con el respaldo de Dios
El salmista David también enfrentó la crítica de hombres perversos; hombres que hablaron mentira, maldad y lisonjas. Tan venenosos eran, que él los describe diciendo: “sepulcro abierto es su garganta”.

Creo que todas sabemos lo que es estar de mala manera en boca de otras, y no está muy lejos de lo que describe David. Mas lo importante en el caso de él es como respondió.

David fue delante Dios con su queja y no los hombres (v.1)
El gimió, clamó y oró al Señor persistente y consistentemente (vs.1-2)
David esperó en la justicia de Dios (v.3)
Amada, la respuesta ante la crítica que nos presenta David es una receta simple, poderosa y fácil de seguir. Si dejamos lugar a la ira de Dios jamás nos fallará. David concluye el Salmo 5 diciendo: “Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; como con un escudo lo rodearás de tu favor” (v.12). ¡Recuérdalo!

Oración: Señor, ayúdame a no angustiarme por lo que me pueda hacer el hombre porque Tú eres escudo alrededor de mí. Te pido como decía David, “castiga al malo ¡oh Dios! caigan por sus mismos consejos. Yo daré voces de júbilo para siempre porque Tú me defiendes. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: En Tu Presencia, En Espíritu y En Verdad – https://www.youtube.com/watch?v=tXP3lpJggks

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