“Hasta el lugar desolado y el desierto estarán contentos en esos días; la tierra baldía se alegrará y florecerá el azafrán de primavera.  Así es, habrá abundancia de flores, de cantos y de alegría. Los desiertos se pondrán tan verdes como los montes del Líbano, tan bellos como el monte Carmelo o la llanura de Sarón. Allí el Señor manifestará su gloria, el esplendor de nuestro Dios.” (Isaías 35:1-2 NTV).

¡Qué hermosos son los cambios de estaciones!

Durante la primavera el campo se viste de flores y colores que alegran el panorama y avivan el escenario, después del crudo y frío invierno.

Entre las flores que brotan cada año en el sureste de los Estados Unidos se encuentran los cerezos silvestres. Estos con sus delicadas florecitas representan para algunos, un símbolo de la crucifixión de Jesús.

Según estas personas, los pétalos forman una cruz con puntos color carmesí los cuales representan los clavos. Y el bulbo del centro equivale a la corona de espinas. Es interesante su imaginación, pero también la composición, y símbolos de sufrimiento y vida que se resumen en esta humilde y silvestre flor del campo.

Contemplar estas flores con esta visión llena nuestros corazones:

  • De admiración, por la historia que cuenta la naturaleza, y
  • De esperanza, al saber que Cristo triunfó sobre la muerte para hacernos renacer a una nueva y hermosa vida.

Oración: Gracias Señor por estos destellos de gloria. Gracias porque nos hablan de Tí llenanando nuestro corazón de gozo y alegría. Pero sobre todo gracias, porque de la tierra seca de Tu tumba nació la flor de la esperanza. ¡Alabado seas eternamente y para siempre! Amén.

Alabanza: Por Un Destello, JAR – https://www.youtube.com/watch?v=1uLf4ko65iw

Violeta Guerra Maestras del Bien – Derechos Reservados © 2016 –www.Maestrasdelbien.org