“Y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen”. (Hebreos 5:9)

Jesús es el autor de la salvación. Y la salvación que él compró para su pueblo es eterna. Como autor de ella, es el arquitecto y consumador de la misma; y nosotras sus hijas, y parte integral de su rebaño.

Pero somos además receptoras pasivas de su salvación porque él la realizó completamente de principio a fin. Lo único que hacemos para recibirla es apropiarnos por medio de la fe de todo cuanto Dios nos ofrece en Cristo Jesús: la fe, el Espíritu Santo, la regeneración, y la vida eterna.

Todo lo conscerniente a la vida y a la piedad nos ha sido provisto por Dios en Cristo Jesús. Y gracias al sacrificio de Cristo las demandas del pecado quedaron satisfechas. Ahora podemos gozar de la paz y la seguridad que nos brinda el ser aceptas en el Amado.

Amadas, nuestra responsabilidad es honrar y gozar de la salvación que a precio de su vida, Cristo nos regaló. Permanezcamos asidas de nuestro Buen Señor y Salvador por medio de la fe, confiando que él es poderoso para salvar, guardarnos y presentarnos justas delante de su padre.

Oración: Gracias Señor por salvarme, guardarme, y asegurarme la vida eterna. Eres mi fortaleza y esperanza. En el nombre de Jesús, amen.

Alabanza: Mi Fortaleza, Hillsong – https://www.youtube.com/watch?v=DT2lsK32H2k

Violeta Guerra para Maestras del Bien ©2016 – Derechos reservados www.maestrasdelbien.org

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