“¿Quién se levantará  por mí contra los malignos? ¿Quién estará por mí contra los que hacen iniquidad? Si no me ayudara Jehová, pronto moraría mi alma en el silencio cuando yo decía: mi pie resbala. Tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma” (Salmo 94:16-19).

¿Quién se levantará? Esa es la pregunta que se hace el salmista. Y, ¿sabes qué? Es una pregunta que Dios te hace directamente a tí… ¡sí, a tí!

El Señor tiene obras para cada creyente. ¿Cómo vas a responder a eso? Puede que pienses: “No tengo ningún talento”, “Otro lo haría mejor que yo” o “No sé qué hacer”.

Hay tres cosas que Dios demanda de tí:

  1. Niégate a tí misma – a tus deseos, tu voluntad, tu parecer, tus decisiones… y reemplázalas por Sus deseos, Su voluntad, Su parecer y Sus decisiones para tu vida.
  1. Toma tu cruz – ¡Nadie dijo que iba a ser fácil! ¿Vas a tener recompensa? ¡Sí! Pero quizás no las veas en esta vida, sino en la eternidad.
  1. Síguele – Sigue el ejemplo que Dios te ha dado y busca en oración y por medio de Su Palabra cuáles son las obras que tiene para ti ¡Porque tiene obras para ti!

Oración: Señor Dios, dame la fortaleza para hacer sin excusas, sin temor y sin reparos aquellas obras para las cuales Tú me has equipado. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza: El No Te Abandonará, RCrooke – https://www.youtube.com/watch?v=ufDjyXpJ6rU

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