“Maestro —le dijeron a Jesús—, esta mujer fue sorprendida en el acto de adulterio.” (Juan 8:4)

En la Biblia encontramos diferentes casos de personas conocidas por su pecado y enfermedad pero desconocidas por su nombre. Entre ellas podemos señalar a una que se ganó el titulo de Juan 8; la mujer adúltera.

En todos los tiempos el adulterio ha sido un pecado detestable. Daña a las familias, rebaja a quienes lo cometen, y son socialmente señalados y etiquetados por su falta. La mujer de Juan 8 es una de ellas. Fue sorprendida en el acto mismo del adulterio y pasó a la historia sin nombre, etiquetada por su pecado.

Humanamente hablando, las etiquetas son nombres despectivos que se le atribuyen a las personas por sus faltas, marcándolas para toda la vida. No sabemos mucho de la mujer de Juan 8, lo que sí sabemos es que Jesús la perdonó urgiéndola a seguir adelante con su vida, pero dejando este pecado atrás.

Al igual que esta mujer, tenemos la historia de Rahab; la ramera, el paralítico que fue sanado y otros. Su encuentro con el Señor le brindó la oportunidad de empezar un nuevo capítulo en su vida caracterizado por la restauración y novedad de vida.

Los pecados no confesados y de los cuales no nos apartamos tienden a etiquetarnos y definirnos delante de los demás. Para la sociedad no somos Juana, María o Angélica, sino una ramera, ladrona o chismosa, porque nuestro pecado le da el poder para llamarnos así.

Pero si este es tu caso, no tienes porqué conformarte con una etiqueta o una vida definida por tu pecado. Cristo vino precisamente para deshacer las obras del maligno y hacer nuevas todas las cosas. Cuando a él venimos arrepentidas:

  • Nos cambia el corazón
  • Nos traslada de reino, y
  • Nos da un nombre nuevo

Ahora mismo puedes deshacerte de tu vida vieja y la etiqueta que te ha caracterizado. Hoy puedes ser una nueva creacion en Cristo Jesus; perdonada por su amor, lavada con su sangre y restaurada a una vida nueva.

Oración: Gracias Señor por brindarme la oportunidad de una vida nueva y un nombre dignificado por Tu perdón. ¡Basta de etiquetas! Me arrepiento de mis pecados y los dejo atrás para vivir en santidad y renovación de vida. En el nombre de Jesus, amén.

Alabanza Sugerida: en Medio de la Angustia, Face2Face – https://www.youtube.com/watch?v=BPOL8fGwPrM

Violeta Guerra para Maestras del Bien ©2016 – Derechos reservados www.maestrasdelbien.org

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