Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes (Génesis 3:20)

¡Muy pronto Estados Unidos de Norteamérica estará celebrando su independencia!

Junto con su independencia, todos los países honran a los padres de la patria. Pero, más que padre de la patria, la mujer es la “Madre de todos los vivientes”. ¿Has pensado en el honor y la responsabilidad que esto conlleva?

Como madre de todos los vivientes, la mujer juega un papel clave en la historia; no solo de la patria, sino de la humanidad y el plan de redención. No debe sorprendernos entonces porqué Satanás atacó a la mujer desde el principio. Sabiamente ella fue su blanco de ataque por razones muy poderosas.

Ser madre es dar vida y entrenar a hombres y mujeres para el reino de la Luz. Esta tarea está muy lejos de ser superficial y trivial, y tiene grandes implicaciones tanto para el reino de la Luz como de las tinieblas.  Por esto, no debemos dar tregua al enemigo ni cederle terreno.

Entremos al trono de la gracia y retomemos orgullosamente nuestro rol como mujeres, madres y Maestras del Bien, de modo que a Su retorno, podamos rendir buenas cuentas de nuestra labor, al Creador y Redentor de nuestras vidas.

Oración: Padre, el mundo ha rebajado tanto la tarea de madre que hemos perdido de vista el gran privilegio y responsabilidad que tenemos. Si ser madre fuera realmente insignificante, Satanás nos hubiera dejado en paz hace rato. Protégenos ¡oh Señor! y ayúdanos a llevar con dignidad y esmero nuestro deber. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza: Gracias, Peregrinos y Extranjeros – https://www.youtube.com/watch?v=AtIjk8WjgXA

Violeta Guerra para Maestras del Bien – Derechos Reservados © 2016  – www.Maestrasdelbien.org

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