Lo acompañaban los doce,  y también algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malignos y de enfermedades: …Juana, esposa de Cuza, el administrador de Herodes;..”  (Lucas 8:1-3)

Agradecida por la obra que Jesús había hecho en su vida, Juana, junto a otras mujeres, contribuyó de lo que tenía para el avance de Su ministerio.

Juana invirtió en el Reino con visión a largo plazo. Su fidelidad se extendió aún más allá de la muerte de Jesús. Se cree que Juana formó parte del grupo de mujeres quienes dieron seguimiento al lugar en donde se habría de colocar el cuerpo de su maestro y que colaboró por igual con especias aromáticas junto a otras mujeres para preparar su entierro (Lc 23:55-56).

Fue tanto lo que Jesus le había dado que lo menos que podía haber hecho ella era seguir siéndole fiel aun mas allá de su muerte. Esto es la evidencia de un amor y agradecimiento genuino.

El nombre de esta mujer ha quedado registrado en las Escrituras como ejemplo para nosotras, de igual manera en que el nuestro ha sido escrito en el Libro de La Vida por los Siglos de los Siglos.

Piensa todo lo que Dios ha hecho por tí y por tu familia.¿Eres tan agradecida como lo fue Juana? ¿De qué maneras lo demuestras?

Oración: Señor, no tengo que qué pagarte un amor tan grande. Lo que sí puedo hacer es servirte con todo el corazón. Pon en mí el deseo de servirte como lo hizo Juana. ¡Quiero permanecer fiel a Tí no importando mí situación! En el nombre de Jesús. Amén.

Alabanza: Me Amaste A Mi, CD’Clario – https://www.youtube.com/watch?v=dKZ1TX_jANk

Por Larissa VanHorn para Maestras del Bien © 2016 www.maestrasdelbien.org