“Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él” (Génesis 2:18).

Hace poco participé en un entrenamiento sobre liderazgo donde nos hacían evaluarnos desde los diferentes ángulos de nuestras áreas de servicio.  Una de las áreas que más me impactó es cómo manejarnos con  los líderes que nos supervisan.  Veíamos los desafíos y los principios que rigen nuestras relaciones con nuestros superiores.  Fue  impresionante ver como la mayoría de los participantes coincidíamos en que el mayor desafío de todos es lidiar con la frustración de tener líderes incompetentes.  Aprendimos allí, que nuestra  labor no es cambiar a nuestro líder, sino añadirle valor.

Añadimos valor a nuestros líderes cuando en vez de criticarlos por sus malas decisiones les hacemos con sabiduría,  recomendaciones que les ayuden a mejorarlas. Cuando  entendemos que nuestra labor es complementar el trabajo de nuestros líderes y estamos dispuestas a trabajar tras bambalinas sin buscar el mérito propio. Cuando buscamos mas el éxito del equipo y la empresa, que el personal. Aunque nos parezcan en ocasiones incompetentes,  esos líderes tienen sus méritos y Dios en su providencia les ha puesto en  el lugar donde se encuentran. Porque todo encaja en Su  plan perfecto.

Si llevamos esto al terreno de los matrimonios, nos daremos cuenta de que la mayoría de los problemas de las esposas inconformes radican en que no han entendido este principio.  Nuestra labor como esposas no es cambiar a nuestros esposos, sino ser su ayuda idónea.  Orar por aquellas áreas que necesitan mejorar, amarlos y respetarlos aunque en ocasiones entendamos que no lo merecen.

Amadas hermanas, recordemos que nuestros esposos son la cabeza de nuestra casa y a ellos debemos estar sujetas.  Ellos tienen una responsabilidad dada por Dios de liderar la familia, pero a nosotras se nos ha encomendado la labor de ser su ayuda idónea. Una ayuda oportuna, conveniente, capaz, suficiente.  Pidamos a  Dios sabiduría y entendimiento para cumplir con esta importante labor.

Oración: Padre gracias por Tu amor y Tu misericordia.  Ayuda a nuestros esposos a ser los líderes que tu quieres que sean. Ayúdanos a estar sujetas a ellos y permite que podamos cumplir en fidelidad la labor que nos has encomendado de ser su ayuda idónea.  En Cristo te lo pedimos. Amén.

Alabanza: Yo Sin Ti, LGoodman – https://www.youtube.com/watch?v=m9rBOgkxP9w

Belinda Castellanos para Maestras del Bien – © 2016 www.maestrasdelbien.org

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