El hombre que ama la sabiduría alegra a su padre; mas el que frecuenta rameras perderá los bienes” (Proverbios 29:3).

Una de las tipificaciones  o personificaciones que encontramos en la Biblia de la mujer es “La Sabiduría”.

Al hablar de la sabiduría en el libro de Proverbios Salomón se vale de la figura de una mujer. Como tal ella: “Clama en las calles, alza su voz en las plazas; clama en los principales lugares de reunión; en las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones” (Pr 1:20-21).

En cuanto a la sabiduría, Salomón; el hombre más sabio de la historia dice que ella es:

  • Provechosa para dirigir”  (Ec 10:10)
  • Mejor que las armas de guerra” (Ec 9:18)
  • Fortalece al sabio más que diez poderosos que haya en una ciudad” (Ec 7:19)

Tanto en 3:15 y 8:11 como en Job 28:18b y 11:6 se dice que la sabiduría es:

  • Mayor al valor de las piedras preciosas; y que todo cuanto se pueda desear, no es de compararse con ella.
  • Mejor que las piedras preciosas” y “de doble valor que las riquezas”.

Al personificarla como una mujer, esta comparación nos sirve para establecer un parámetro de su valor, del cual 1 Pedro 3:7 dice: “Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo”.

El hombre que frecuenta rameras tiene pérdidas (Pr 29:3) mas no así el que valora a su mujer. Ella al igual que la sabiduría siempre es asociada con ganancia y bendición.

Proverbios 31:10 afirma que la mujer virtuosa y sabia “edifica su casa” “sobrepasa largamente el valor de las piedras preciosas” y que ella es “corona de su marido”.  “Bienaventurado el hombre que halla (mujer) la sabiduría y obtiene la inteligencia; porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata y sus frutos más que el oro fino” (Pr 3: 3:13) lo cual concuerda y hace una contraparte perfecta con Proverbios 18:22 que dice: “El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová”.

Oración: Gracias Señor por levantarnos de manera tan especial, reafirmar nuestro valor y mostrarle sobre todo al hombre lo sabio que es al tratarnos debidamente, tal y como lo haces Tú. Que podamos nosotras entender la importancia de la posición que Tú nos has conferido, de modo que vivamos a la altura de ella rindiendo honor y gloria a Tí. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: Al Que Es Digno, MWitt – https://www.youtube.com/watch?v=xG2a9VBm7sc

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