“Cierto día José tuvo un sueño,..” (Génesis 37:5)

¿Cuándo fue la última vez que soñaste despierta?

En ocasiones cuando le preguntas a alguien por sus sueños, te miran como si estuvieras loca. Lo cierto es que todo mundo alberga sueños; algunos reales y alcanzables, algunos imposibles, otros sin sentido, y otros que cambiarán el mundo.

La Biblia nos presenta una historia de un joven que un buen día tuvo un sueño: José. En su vida podemos ver varios puntos importantes:

  • Dios pone sueños en nuestros corazones: Sus sueños estaban bien cimentados, porque fue Dios quien se los dio.
  • Hay personas que envidiarán nuestros sueños: Siempre habrán personas que envidiarán nuestros sueños y que querrán apagarlos, pero recuerda quien fue el que te los dio.
  • Dios quiere que sigamos soñando: Si Dios te ha prometido algo y has puesto tus sueños en manos Suyas, él es fiel en cumplir sus promesas. El te acompañará en el proceso no importando las circunstancias. José anduvo de la mano de Jehová, y esta es la clave para ti y para mí.
  • Dios siempre proveerá oportunidades para soñar: A veces Dios mismo es quien mata nuestros sueños para luego revivirlos, con el fin de que reconozcamos que solo él puede hacerlos realidad y que dependamos de él.

Debemos soñar y sobretodo creer en el Dador de nuestros sueños. No importa cuánto tiempo tengamos que esperar en él, no desmayemos. Si vamos de la mano de Dios él se encargará de hacerlos realidad. Solo… ¡Atrévete a creer!

Oración: Padre, ayúdame creer con certeza lo que Tú me has prometido, y los sueños que has puesto en mi corazón. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: Se Desbaratan Mis Sueños, JARomero – https://www.youtube.com/watch?v=a7b5c9_hq9Y

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