Por tanto, al Rey Eterno, inmortal, invisible, único Dios, a Él sea honor y gloria por los siglos de los  siglos. Amén.” (1 Timoteo 1:17)

Una mañana mientras conversaba con mi hijo de 12 años sobre la genealogía de Cristo, veíamos el hecho de que Jesús era en lo natural del linaje del Rey David. El me preguntaba sobre la dinastía de la casa de David

y considerábamos el hecho de que por lo general era el primer hijo el que heredaba el trono. De repente él hace un análisis y me pregunta la razón de que siendo Jesús primogénito de la casa de David, no fue rey y fue tratado de la manera en que lo trataron, hasta morir como alguien sin valor y sin linaje.

Encontré la ocasión perfecta para explicarle que el reino de Jesús no era de este mundo, y que por eso muchos no lo entendieron. Su reino, era y es Eterno y aunque han pasado más de 2000 años, El reina en cada uno de los corazones de aquellos que le aman. Rige muestras vidas con su Palabra y nos alegra el corazón con su presencia y con su gracia. Esta verdad impactó su vida y refrescó la mía y estuvimos conversando  todo el día sobre este Rey Eterno, transformador de vidas.

Amadas hermanas, cuán bendecidas somos al ser llamadas hijas de un Rey tan grande como el nuestro. Tan misericordioso, tan Fiel, Perdonador, Consolador y tres veces Santo. El único rey que todo lo sabe, cuyos juicios son todos justos. Maravilloso Rey es El. El mundo que amó, le mató, pero al tercer día resucitó. Hoy él reina a la diestra del Padre y un día estaremos ante su presencia, adorándole por toda la eternidad porque su reino ciertamente no es de este mundo. Todas las que le amamos, debemos esperar su regreso, porque nuestro Rey ya viene en la hermosura de su gloria, y le veremos cara a cara. ¡Oh ven Señor Jesús!

Oración: Padre, nuestros corazones se rinden ante Tí. Te damos gracias porque no escatimaste Tu linaje para morir en la cruz para darnos salvación y vida eterna juntamente contigo. Gracias porque cumples todas Tus promesas y mayor aun, muchas gracias por darte en sacrificio por nuestros pecados. Te amamos y en el nombre de Cristo Te bendecimos. Amen y amen.

Alabanza: Rey Eterno, Alejandro del Bosque – https://www.youtube.com/watch?v=0wg0UsXsrCU

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