Ahora, pues, llevad también a cabo el hacerlo, para que como estuvisteis prontos a querer, así también lo estéis en cumplir conforme a lo que tengáis.(2 Corintios 8:11)

Como mujeres cristianas, sabemos en gran parte lo que dice la Escritura y lo que requiere el Señor; nuestro Dios, de nuestra vida. No es siempre fácil desear o aun mas, hacer lo que la Palabra nos manda a pesar de tener en nuestra mente la convicción de que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien (Rom 8:28), de que estamos seguras en las manos de Cristo (Col 3:3), y de que él no nos dará algo que no sea mejor de lo que tenemos y para nuestro bien (Rom 8:32).

Pero no siempre nuestro conocimiento de la voluntad de Dios y nuestras palabras, están a la altura de nuestra voluntad y de nuestras fuerzas. En ocasiones no es tanto por el pecado, sino por el temor que tenemos de lo desconocido, del sufrimiento que puede conllevar la transformación, o la disciplina que conllevaría realizar ciertos cambios en nuestra vida.

El apóstol Pedro en alguna ocasión enfrentó una situación similar.  Él le juró a Jesús que no solo estaba dispuesto a ir a la cárcel por él, sino que iría hasta la muerte (Lc 22:33). En verdad, esa era su convicción y el deseo de su corazón, pero cuando llegó el momento demostró que su temor era mayor al conocimiento y el anhelo de su corazón.

Más la obra de Cristo fue hecha en él. Su carácter fue fortalecido para enfrentar las persecuciones que por causa de su Maestro le sobrevinieron. Y los sufrimientos que temía resultaron en su mayor beneficio y en el beneficio de la obra de Dios. Su testimonio nos ha bendecido e inspirado hasta el día de hoy.

Amadas, no temamos ponernos en manos de Dios, y orar por aquellas cosas que en el fondo deseamos y que sabemos que Dios quiere, pero que al mismo tiempo nos llenan de temor por lo que pueden implicar.

Oración: Padre te ruego que mi conocimiento de Tu carácter; bondadoso, fiel, justo, poderoso e invariable, ponga mi querer a la altura de mi hacer por Tu buena voluntad. Y que aunque en ocasiones por temor no sienta de todo corazón lo que Te estoy pidiendo, que Tu Espíritu me fortalezca  para no temer el mal y pedirte que sea hecha en mi vida, “conforme a Tu voluntad”. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: El No Te Abandonará, RCrooke – https://www.youtube.com/watch?v=ufDjyXpJ6rU

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