Buscad a Jehová y su poder; buscad su rostro continuamente.(1 Crónicas 16:11)

Israel se encontraba viviendo un tiempo de decadencia cual nunca antes visto. A causa de su desobediencia, indiferencia y rebeldía a la ley Mosaica, Dios los había entregado en manos de Babilonia.

Tanto David como el autor de Crónicas sabían cuál era la solución a sus males; volverse a Dios. Debían incorporarlo en su vida personal, en la vida de su familia y en la vida del pueblo en general.

La mejor manera de hacerlo era por medio de la adoración. A tales fines David le entregó a Asaf un salmo (16:7-36) que le mostraba todo cuanto el pueblo debía hacer para adorar a Dios empezando por la obediencia a Sus preceptos, y seguido por la oración, cánticos de alabanza, dependencia en Dios, la reflexión profunda, y la exaltación de Su persona de manera contínua (v.37).

Esa sigue siendo la misma prescripción de Dios para nosotras hoy; volvernos a él en total obediencia y en completa adoración. En lo personal, en lo familiar y en lo colectivo como nación.

Así en nuestra sociedad cada vez más corrompida y sin esperanza, Dios nos manda a volvernos a la adoración mediante la obediencia a Sus mandamientos, la reflexión profunda en su Palabra, la alabanza como estilo de vida y la exaltación de Su persona en nuestro corazón.

La promesa del Señor en cambio es la garantía de Su señorío sobre nuestras vidas y Su paternidad precedida por la misericordia (17:10-14).

Amadas, cerca de nosotras está la Palabra; en nuestra boca y corazón. Solo tenemos que ponerla por obra y darle la espalda al mundo.

Oración: Padre perdóname por darte la espalda, descuidar Tu Palabra y dejar de alabarte. Gracias por la oportunidad que me brindas de renovar mis votos y mi adoración.  En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: Te Daré Lo Mejor, JARomero – https://www.youtube.com/watch?v=fAq_KOFbJnE

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