“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él” (Juan 3:16-17).

Existen muchas razones por las que Jesús vino al mundo, pero la principal es:

  • Para salvar a los pecadores

“Por cuanto el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios” (Ro 3:23). “Porque como está escrito no hay justo ni aún uno (Ro 3:10). Todos se desviaron a una se han corrompido; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno” (Sal 14:3).

Más  Jesucristo se encarnó para tomar nuestro lugar y pagar con su vida el pago que merecieron nuestros pecados. “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lc 19:10). Gracias a su sacrificio “El que cree en el Hijo tiene vida eterna”. Pero por el contrario,  “El que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él” (Jn 3:36).

Glorioso el día en que la promesa de Dios se cumplió y el Hijo de Dios nació. Gracias a él ahora tú y yo podemos tener vida eterna.

Oración: Gracias Padre por el cumplimiento de la promesa en la persona de Tu Hijo Jesucristo. Gracias porque él vino para salvarme a mí, miserable pecadora y me ha dado vida eterna en Su nombre. ¡Gloria en las alturas y alabanza en la vida de los redimidos! Desde ahora y para siempre, amén.

Alabanza: Gloria en las Alturas, AZavala – https://www.youtube.com/watch?v=q1YNjdepl9c

Violeta Guerra para Maestras del Bien – ©2016 Derechos reservados www.maestrasdelbien.org

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