“Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra”  (Mateo 2:11).

En Mateo 2:11 encontramos la vida de Jesús resumida en 3 símbolos, representados por los regalos que le otorgaron los magos de Oriente. Los mismos tienen implicaciones profundas en la historia de nuestra vida.

I) El Oro: Habla de la realeza de Cristo.

  • “Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles” (Ap 17:14).
  • “.., la cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores,..” (1 Tm 6:15)

El Oro también habla de nuestra posición como hijas de Dios.

  • Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;..” (1 Pd 2:9).

II) El Incienso: Habla de olor fragante; de una vida agradable a Dios. Del sacerdocio de Cristo y su actividad intercesora a favor nuestro.

Cristo es el Amado de Dios. Aquél en el que el Padre se complace y tiene contentamiento (Mc 1:11). Aquél que nos justifica y perfecciona nuestras oraciones de modo que al llegar delante de Dios perfumen su trono.

  • Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos;.. (Ap 5:8).

El Incienso también habla de nuestro carácter.

  • “Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento. Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden;a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida” (2 Co 2:14-16).

III) La Mirra: Habla de amargura y sufrimientos. De la obra y los padecimientos de Cristo en la tierra.

  • Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros” (Is 53:3-6).

La Mirra también habla de nuestro deber.

  • Si sufrimos, también reinaremos con él;..” (2 Tm 2:12ª).
  • Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” (Mt 28:19-20).

Oración: Gracias Padre porque la vida de Cristo impacta directamente la nuestra. Que como hijas del Gran Rey podamos perfumar Tu trono mediante acciones justas, vidas agradables a Tí y al preocuparnos por las almas que se pierden. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: No Hace Falta, AZavala – https://www.youtube.com/watch?v=oZnpRSpPm64

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