Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido”. (Génesis 32:28)

Dios desea que nos esforcemos.

  • A Josué le dijo: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” (1:9).
  • De Saulo dice: “Pero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía a los judíos que moraban en Damasco, demostrando que Jesús era el Cristo” (Hch 9:22).

Al pensar en la vida de Moisés en el desierto, José en la cárcel y David huyendo y escondiéndose en cuevas, nos damos cuenta que la vida del creyente discurre entre luchas y pruebas que requieren de su esfuerzo constante para salir adelante. Por eso pudo luchar Jacob y vencer.

Pablo compara nuestra vida con la de un atleta que lucha para llevarse la corona (2Tm 2:5), y Jesús dice que el reino de los cielos avanza contra viento y marea, y los que se esfuerzan logran aferrarse a él (Mt 11:12 NVI).

Ciertamente la vida cristiana no es fácil. Si alguien te vendió esa idea te engañó vilmente. Una vida libre de luchas contra la carne, el mundo y Satanás sí está garantizada, pero en el cielo. Entre tanto, aquí nos toca esforzarnos y pelear la “buena” batalla de la fe, porque Dios no hará lo que está a nuestro entero alcance.

Oración: Padre, que como Jacob pueda yo luchar “con-tigo” y con los hombres, y vencer. Gracias por todos aquellos que a través de los siglos han luchado y se han esforzado para transmitirnos una fe igualmente preciosa (2P 1:1). Lucharé para darle continuidad. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: Sin Miedo A Nada, LGoodman – https://www.youtube.com/watch?v=Czw85T7CWK4

Violeta Guerra para Maestras del Bien – ©2017 Derechos reservados www.maestrasdelbien.org

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