Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz” (Efesios 5:8).

La mujer es vida y luz, y la responsable de comunicarla. El nombre que recibe en Génesis 3:20 es Eva; “madre de todos los vivientes”. Eva significa literalmente: DADORA DE VIDA, y como tal su función es DAR A LUZ o Alumbrar (Gn 3:16). Por consiguiente, la mujer es la encargada de “dar vida, nutrir y proveer calor en el hogar, la iglesia, y la sociedad”. ¡Qué bendición!

Toda mujer redimida por Dios es una “Dadora de Vida e Hija de Luz”, específicamente comisionada por él para impartir vida y luz en cada momento, a cada relación, en cada situación de su vida. Esto lo hace especialmente mediante la “crianza de los hijos” (1Tm 5:10,14).

En el contexto de la iglesia y del hogar, somos llamadas en Tito 2:4-5 a “enseñar a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada”. Enseñar es iluminar la mente y dar vida a nuevos conceptos, actitudes, y estilos de vida. Mediante la crianza e instrucción piadosa, la mujer provee tanto de luz a la iglesia como a la sociedad mediante los hijos criados en la amonestación y el temor de Dios. Y la vida la imparte mediante el alumbramiento, y las palabras de vida, esperanza y vigor que comunica a estos.

Pero según Efesios 5, también impartimos la luz que como hijas de Dios tenemos, al reflejar los principios del reino. Esto es, los valores espirituales y conductuales que manifiestan la vida del Señor Jesús en nosotras mediante:

  • El amor fraternal (v.2) esto es, andando en amor
  • La limpieza moral o lo que es igual, la santidad de vida (v.3)
  • Nuestra forma de hablar (v.4)
  • Un estilo de vida diferente al mundo y coherente con el reino (v.7)
  • Siendo luz en las tinieblas (v.8), y
  • Manifestando los frutos del Espíritu en nuestra vida (v.9)

Amadas, esto agrada al Señor, bendice a los demás, reprende las obras de las tinieblas y nos destaca como mujeres de luz (v.10-13) y vida.

Oración: Padre Amado, es mi mayor deseo imitar al Señor Jesús; comunicando vida y luz a todos a mi alrededor, dondequiera que esté, cada día de mi vida. Cámbiame y ayúdame a hacerlo. En el nombre de Cristo, amén.

Alabanza: Sal y Luz, ABarros – https://www.youtube.com/watch?v=WBjwc5eLKLc

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