“Y Booz dijo a su criado el mayordomo de los segadores: ¿De quién es esta joven?” (Rut 2:5)

El viejo adagio: “Solo tenemos una vida” es tan cierto como falso. Ciertamente nuestra vida es una, pero está compuesta como un mosaico, de múltiples pedazos, períodos o etapas. Al leer sobre la vida de Rut y Noemí, nos podemos dar cuenta de algunas de las diferentes etapas que atraviesa la mujer.

Rut por ejemplo pasó de niña a joven, de soltera a casada, de casada a viuda, de viuda a casada, y de casada a madre. Y Noemí fue de niña a joven, de soltera a casada, de casada a madre, pero tambien de casada a viuda, y posteriormente de viuda a abuela. Muchas y variadas etapas, cada una con sus respectivas glorias y bemoles. Lo más difícil de cada una fue:

Sobreponerse a la sorpresa, y adaptarse al cambio. No obstante, ambas mujeres nos enseñan que es completamente posible sobreponernos e incorporarnos a cada etapa.

Amada, cada período de la vida tiene su propósito, y cada una nos brinda una serie de nuevos comienzos y oportunidades excitantes para crecer como mujer y madurar espiritualmente. Aunque cada etapa es un reto en sí y suele traer su cuota de dolor, incertidumbre y angustia, también nos regalan las glorias y alegrías que solo esas estaciones de la vida nos pueden brindar.

Propongámonos vivir cada pedazo del mosaico de nuestra vida a plenitud, obteniendo las bendiciones de cada parada, y haciendo que tengan valor para la gloria de Dios.

Oración: Padre, lo más difícil de cada etapa de la vida que enfrentamos es sobreponernos a la sorpresa del cambio y adaptarnos a la misma. Ayúdanos mientras atravesamos cada valle, de manera que no nos amarguemos o ahoguemos en la travesía. Danos fuerza, y llénanos del gozo de saber que a nuestro lado Tú estás. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza: Como el Ciervo, Miel San Marcos – http://www.youtube.com/watch?v=o7XamQ1fTqc

Violeta Guerra para Maestras del Bien -©2017 Originalmente publicado 8/1/13 www.maestrasdelbien.org