Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas“. (Josué 1:9)

El estar en el proceso de batalla, ya sea por medio de la oración o la lucha por salir de una situación complicada siempre es algo desgastante y hasta doloroso para quien lo está viviendo. Y es que la preocupación, lo difícil de la espera y a veces el sentimiento de impotencia ante lo que sucede son parte de los factores que afectan y hacen aun más difícil la situación, y es precisamente lo que puede llevar a tomar la decisión de abandonar todo y rendirse antes de tiempo.

Y es que en ocasiones a pesar de saber que Dios tiene el poder para cambiar la situación en la que vivimos, le damos más importancia a las cosas que suceden al rededor que al hecho de que Dios está obrando, pues a veces es tanta la necesidad de recibir la respuesta de Dios que desesperamos y comenzamos a dudar y a dejar que todos los pensamientos negativos nos influyan y caemos en el error de pensar, que Dios tal vez se ha olvidado de lo que le pedimos porque vemos pasar el tiempo y como a nuestro parecer ya es mucho creemos que es mejor dejarlo todo y nos rendimos, cayendo a si en el peor de los errores. Es muy fácil a veces darse por vencida, porque el desgaste o cansancio de la lucha produce que las fuerzas se agoten, es más fácil renunciar que soportar un poco más en paciencia, ese sentimiento es muy común porque siempre con las pruebas y dificultades hay dos opciones, luchar hasta el final que es la más difícil o rendirse en el camino por temor a sufrir una decepción.

Yo no sé cual sea tu situación, pero si de algo estoy segura es que si has orado a Dios, Él tiene todo en sus manos, Él no te llevará a un lugar peor del que estás, no te va a dejar olvidada a media prueba ni te dirá que hagas como puedas, sino que te llevará de su mano en todo el proceso hasta que haya terminado todo y puedas disfrutar de Su victoria. Tal vez has estado a punto de rendirte porque sientes que tu situación es más fuerte que tu, o tal vez simplemente ya te cansaste de luchar y no ver la respuesta, pero sea cual sea el motivo por el que has sentido hacerlo, debes saber que tu eres una hija amada de Dios y es tanto su amor que no dejará que tu esfuerzo sea en vano, sino que te dará la fuerza y el valor para continuar hasta el final.

En ningún momento la palabra de Dios nos dice que no pasaremos momentos de dificultad, pero si nos da el aliento para continuar con la seguridad de que de todo saldremos victoriosas, como lo dice en Juan 16:33 “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. Tal vez en tu mente ha rondado esa idea de rendirte, pero si confías en tu corazón podrás darte cuenta que no hay nada que preocuparte, no hay porque pensar que todo está perdido.

Que tu decisión nunca sea el rendirte, no cuando Dios te ha dado todo para ser una mujer valiente, fuerte y sin miedos, a pesar de que el camino a veces parece largo, la recompensa siempre está mas cerca de lo que imaginamos, solamente ¡no te des por vencida!

Oración: Dios, sostén y fortaléceme con Tu poder cuando mis fuerzas flaquean. Por Jesús, Amén.

Alabanza: Mi Fortaleza, Esperanza de Vida – http://www.youtube.com/watch?v=LzsW9irGfi8

Por Maite Leija de www.mujerescristianas.org -Publicado originalmente 11-4-2013