Así colgaron a Amán en la horca que él había hecho preparar para Mardoqueo; y se apaciguó la ira del rey“. (Ester 7:10)

Dios nunca se queda con lo de nadie. El pagará a cada uno según sus obras (Apocalipsis 20:13). Tal fue el caso de Amán, descendiente de Agag, aquel rey perverso y malvado del pueblo de Amalec, enemigos ancestrales del pueblo de Dios, a quien Saúl perdonó la vida desobedeciendo el mandato expreso de Jehová por boca de su profeta Samuel de que destruyera total y completamente a ese pueblo y a su rey, como pago de lo que Amalec había hecho a Israel durante su peregrinaje por el desierto (Éxodo 17:16).

Amán se había propuesto desarraigar de la faz de la tierra todo vestigio del nombre de los judíos, y se había ensañado particularmente contra Mardoqueo, líder y representante de los judíos. Cuando todo estaba bien planificado por Amán para la destrucción de los judíos (Ester caps. 3-7), e incluso la horca ya preparada para Mardoqueo, Dios movió las fichas de tal forma, que la horca que había sido dispuesta para el fiel Mardoqueo, fue la misma en la que fuera ahorcado Amán. ¿No es nuestro Dios, un Dios glorioso?

“Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor” (Romanos 12:19). Tomar venganza por nuestras manos, es robar algo que le pertenece a Dios. La venganza es de él. Como dice Proverbios 11:18 “El justo es librado de la tribulación (como Mardoqueo), mas el impío entra en lugar suyo (como Amán)”.

Amadas, dejemos todo en las manos de Dios, que lo que él hace siempre es para bien nuestro, y obrará en el tiempo perfecto.

Oración: Padre, gracias porque Tú eres Juez Justo que velas por los tuyos. Gracias porque Tu cuidado es fiel sobre nosotras. Ayúdanos a confiar cada día más en Tí. Por Cristo, amen.

Alabanza: Dios de Pactos, MWitt – http://www.youtube.com/watch?v=2kEq9bRwxPE

Carmen de Corniel para Maestras del Bien ©2017 Derechos reservados www.maestrasdelbien.org -Publicado originalmente 12-27-13