Vino entonces el varón de Dios al rey de Israel, y le habló diciendo: Así dijo Jehová: Por cuanto los sirios han dicho: Jehová es Dios de los montes, y no Dios de los valles, yo entregaré toda esta gran multitud en tu mano, para que conozcáis que yo soy Jehová“. (1 Reyes 20:28)

Pasa todos los días… personas que hablan sin saber y toman decisiones basadas en conceptos errados e ideas equivocadas acerca de Dios.

Aconteció que el pueblo de Israel venció a los sirios en las montañas que rodeaban a Samaria causándoles gran estrago (1R 20:21). Los siervos de Ben-adad rey de Siria, seguramente considerando el conocimiento que Israel tenía de las montañas, le aseguraron al rey que si peleaban contra ellos en el valle con toda seguridad podrían derrotarlos (1 R 20:23,25).

El gran error de los sirios fue apoyarse en la idea “equivocada” de que sus dioses eran solo dioses de las montañas y no del valle (1 R 20:23). Lógicamente su apreciación de los hechos, las circunstancias y “los dioses de Israel” fue miope. Su hipótesis evidenció su total desconocimiento del Dios de Israel, atribuyéndole limitaciones geográficas, de destreza militar, y poder.

Así los sirios fueron derrotados desde el mismo momento que mal juzgaron a Dios. Ellos ignoraban que la victoria le fue dada a Israel: “antes” de salir a pelear, por mano de Dios, y desde que apocaron su poder. Más bien fue la arrogancia y blasfemia de los sirios lo que le proporcionó su propia derrota, mientras que la mano de Dios lo que le dio la victoria a Israel.

Amadas, los conceptos equivocados de Dios minan nuestra fe, nuestro andar y nuestra vida. Aunque la ignorancia de la gente dice cada cosa de él y de nuestras circunstancias, y aunque ellos están convencidos en sus razonamientos como lo estaban los sirios, lo más importante no es lo que la gente opina o piensa sino lo que nosotras sabemos. Fortalezcamos nuestro conocimiento de Dios y no nos dejemos amedrentar y confundir por lo que dicen y vociferan quienes desconocen personalmente a nuestro Padre celestial. Su opinión no cambia el verdadero concepto de quien él es, y no debe cambiar el nuestro.

Dios sigue siendo omnipresente, omnisapiente y omnipresente. Conoce tu vida, tu problema y tus limitaciones, y se glorifica con su poder en nuestra debilidad (2 Corintios 12:10). ¡El ya nos dio la victoria!

Oración: Padre misericordioso, gracias por la revelación que tenemos de Ti en Tu Palabra. Gracias por la promesa de que si habitamos al abrigo del Altísimo, moraremos bajo la sombra del “omnipotente”. Ayúdanos a experimentarte cada día de una manera especial y no vivir de suposiciones, sino llenas de certeza. En el nombre de Cristo ¡Amén!

Alabanza: Poderoso, Hillsong – http://www.youtube.com/watch?v=CHupADNJBmE

Violeta Guerra para Maestras del Bien -©2017 Derechos reservados www.maestrasdelbien.org -Originalmente publicado 11-20-2011