Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malo“. (Efesios 5:15-16)

La ciencia ha demostrado que nosotras las mujeres somos multifuncionales. En otras palabras, Dios al crearnos, nos dotó de la bendición de poder hacer múltiples tareas al mismo tiempo. Lo lamentable es que esa bendición mal administrada puede tornarse en contra nuestra, y en vez de salir bendecidas, terminamos estresadas, totalmente exhaustas y malhumoradas.

Como nuestros maridos e hijos saben de nuestra virtud por lo general esperan mucho de nosotras, y sin darnos cuenta nos llenan de tareas y obligaciones que diariamente se suman a nuestras labores cotidianas como limpiar, lavar la ropa, cocinar y hacer las compras. Y si a esto añadimos que muchas trabajamos fuera del hogar, esto da como resultado un alto estrés en nuestras vidas. ¿Cómo podemos administrar el tiempo de manera tal que seamos más productivas que ocupadas? Lo primero y más importante es detectar cuales son los ladrones de nuestro tiempo para poder eliminarlos.

¿Cuáles son los ladrones del tiempo más comunes?

  • La elección de la ropa. Perdemos mucho tiempo eligiendo y cambiándonos una ropa tras otra, hasta quedar complacidas frente al espejo. Lo ideal es verificar la ropa antes del día en que la vamos a usar.
  • Falta de provisiones. No tener en casa todo lo que necesitamos para empezar una labor acarrea salir de la casa, mientras el reloj sigue su agitado curso.
    Falta de planeación. Elaborar un menú semanal ahorrará tiempo, dinero e instrucciones si tienes una empleada de servicio.
  • El uso del celular. Este es el ladrón numero uno en esta época tecnológica.
    Falta de una agenda. Esta nos ayudará a poner en orden los asuntos prioritarios.
    Falta de organización. Acostúmbrate a poner las llaves en un mismo sitio diariamente; hazlo igual con todas las demás cosas; así no perderás tiempo buscando lo que necesitas.
  • La Televisión. Reduce, si no quieres eliminar por completo, las interminables horas viendo novelas o películas. Aprovecha el tiempo en cosas más productivas.

Hagamos un alto en el camino y determinemos cuáles son nuestros ladrones del tiempo, y aprendamos a neutralizarlo con una acción contraria que lo suprima por completo. Que Dios nos anime a ser mujeres más eficientes y menos agobiadas.

Oración: Padre, ayúdame a planificarme y ser una buena administradora del tiempo que Tú me has provisto. En el nombre de Jesús. Amén.

Alabanza: Te Pertenezco, AZavala – http://www.youtube.com/watch?v=xdf7QAgoTuI

Jeanette Lithgow para Maestras del Bien ©2017 Derechos reservados www.maestrasdelbien.org -Publicado originalmente 8-29-13