“Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también”. (1 Timoteo 1:5)

La influencia de Eunice y Loida fueron claves en la vida de Timoteo; un joven no solo bien instruído por éstas, sino bien formado con valores y principios espirituales. Tanto su madre como su abuela, a una se ocuparon de su enseñanza y formación.

La familia es importante en la educación de los hijos. Lo correcto es que ésta sea una labor de equipo, puesto que cada miembro de la familia podría aportarle aspectos valiosos al niño mientras a su vez dan seguimiento al sano desarrollo de los mismos.

Para optimizar su instrucción y formación es bueno:

  • Acostarlos temprano para que descansen
  • Orar juntos y encomendarlos a Dios antes de enviarlos a la escuela
  • Alimentarlos bien
  • Establecerles una rutina para disciplinarlos con el uso del tiempo
  • Ayudarlos con la tarea
  • Poner sus actividades escolares en un calendario en la nevera o lugar visible
  • Enseñarlos a establecer metas
  • Celebrar sus triunfos y animarlos en sus fracasos
  • Colaborarle a los profesores
  • Estar al tanto y guiar su aprendizaje
  • Entrenarlos contra niños abusivos y extraños
  • Supervisar y controlar su uso de internet
  • Ayudarles a desarrollar una buena actitud hacia los estudios, profesores y amigos

Que el Señor nos ayude a educar y formar bien la sociedad del mañana, y que hoy ha puesto en manos de cada núcleo familiar.

Oración: Señor, gracias por la labor y apoyo que brindan a los padres de niños, los abuelos, tíos y familiares en general. Que la misma no se limite a lo académico sino a lo emocional y espiritual por igual. En el nombre de Cristo, Amén.

Alabanza: Con Mis Manos Levantadas, DMontero – http://www.youtube.com/watch?v=r2vAYR7xFLs

Violeta Guerra para Maestras del Bien ©2017 Derechos reservados www.maestrasdelbien.org -Publicado originalmente 8-21-13