“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos;..” (Hebreos 4:12a)

Muy pronto se cumplirán 500 años desde el día en que Dios decidió interrumpir el negocio, la diversión, y la blasfemia del poder romano. Quinientos años desde que prendió la luz para iluminar las densas tinieblas en las que Roma mantuvo sumergido al mundo de aquél entonces, arropado por el temor, la ignorancia y la miseria espiritual.

Los romanos como poder más eminentemente político que espiritual acapararon las Escrituras y se auto-proclamaron los “administradores de la fe” con el fin de dominar las conciencias y mantener al hombre subyugado bajo su poder. Mas Dios por medio de su Espíritu estremeció una vez más al mundo oriental con el poder de “la Palabra, la cual  es más cortante que toda espada de dos filos; y que penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Heb 4:12). Fue esa Palabra la que les dio vista y vida a Lutero y los demás reformadores, y la que los levantó y sostuvo con poder frente al imperio.

Aunque para muchos la Reforma Protestante representa una disputa fría y meramente teológica de conceptos religiosos sin relevancia, o entre el mundo evangélico y católico-romano, la reforma fue la mano misma de Dios poniendo fin al oscurantismo y trayendo luz, esperanza y vida. Ella fue el basta ya de la ignominia, la burla, y la manipulación.

¡Oh bendita Palabra! En su conocimiento y manejo estuvo la fuerza de la Reforma. La misma que aun hoy tiene poder para libertar, vivificar y salvar. Por ella fueron perseguidos, difamados, torturados, expatriados y muertos nuestros hermanos en la común y real fe de Jesucristo. Por ella no transigieron ni dieron un paso atrás. Porque lo que por ella estos hombres experimentaron no fue un mero despertar intelectual, sino un estremecimiento, avivamiento y vivencia espiritual. ¡Dinamita! ¡poder de Dios para salvación!

Oración: Gracias mi Dios por levantar siervos con el poder de Tu Palabra, y por medio de los cuales hoy podemos celebrar 500 años de luz espiritual. Gracias porque lámpara es a nuestros pies Tu Palabra y lumbrera a nuestro camino. Te damos gracias en el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: Por Fe y No Por ver – https://www.youtube.com/watch?v=iEUY-ZBL3JA

Violeta Guerra para Maestras del Bien ©2017 Derechos reservados www.maestrasdelbien.org

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