Wittenberg, Alemania

Margarethe, la madre del monje y reformador alemán Martin Lutero, creció en los días del feudalismo cuando la luz del evangelio del siglo XVI aun no había resplandecido.  Días en los cuales la obediencia era impuesta, la reverencia demandada, la pleitesía a los superiores una norma, los hijos eran siervos de los padres y no existía una relación filial entre sí. Producto de esto, el carácter de Margarethe era frío, duro y en ocasiones cruel, sin embargo era considerada por sus vecinos y familiares como una mujer modesta, recta y piadosa, y tenida por buen modelo de madre y esposa.

Aunque las cualidades de Margarethe no eran ciertamente las de una mujer afable y cariñosa, en la providencia divina fue usada por Dios para influenciar y forjar en su hijo Martin un carácter firme, respetuoso, fuerte y temeroso de Dios.

Inmediatamente después del nacimiento de su hijo Martin, a semejanza de Ana con Samuel, su primer pensamiento fue llevarlo a la iglesia para consagrarlo a Dios. Ella deseaba que su hijo fuera diferente al resto y se esmeró en su educación. Su sueño conforme a la época era verlo vestir la sotana sacerdotal y leyendo en latín en el altar de la catedral, cosa a la cual se oponía su esposo Hans. Más allá de la santidad y honor que Margarethe veía, Hans notaba la corrupción e inmoralidad de los sacerdotes, así que su deseo fue repetidamente sofocado por él.

No obstante en el hogar Lutero la instrucción religiosa no se descuidaba. Los niños eran obligados a aprenderse el catecismo, las oraciones y los himnos y cualquier desviación era duramente penalizada especialmente por Hans. Y aunque los niños acudían a su madre en refugio, le era prohibido demostrar ternura  y debilidad emocional, los cuales eran reprimidos por la convicción y fuerza del deber.

Si bien es cierto que Margarethe no tuvo participación directa en la Reforma, el rigor de la disciplina y educación que le impartió a su hijo Martin, alimentó su respeto por las cosas sagradas, le confirió un carácter  y espíritu inquebrantable, y Dios lo usó como piedra fundamental en la Reforma Protestante.

Tomado de: https://archive.org/details/womaninreformat00parrgoog