Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. (Filipenses 3:17)

¡Que bendicion que la Escritura nos provee modelos que podemos imitar!

Se como Ester, valerosa y lo suficientemente valerosa para defender la verdad, expresar tu opinión y luchar por lo bueno aunque otros te observen. Si Dios te puso en cierta posición es por algo. Jamás tengas miedo de escuchar Su voz en tu interior y comprobarla con la Palabra.

Se como Rut, leal en todas tus relaciones, recorre una milla más y no te vayas cuando se ponga difícil. Algún día verás que valió la pena.

Se como Lidia, abre las puertas de tu casa, abre tus manos generosamente, permite que tu corazón sea grande para ayudar a cualquiera que tenga necesidad. El gozo aumenta cuando se comparte.

Se como Ana, nunca dejes de orar. Jamás será en vano.

Se como Maria, humilde y sumisa. No tienes que ser alguien importante para que Dios te use, basta con obedecer.

Se como Dorcas, usa tus talentos, por insignificantes que puedan parecer, para hacer sonreír a los demás. Nunca sabrás cuanto puede significar esto para alguien.

Se como Abigail, recuerda como cada decisión en tu vida puede influir para bien o para mal.

Se como Elisabeth, recuerda: Dios lo puede todo, es el Dios de los milagros.

Se como Maria Magdalena, no dejes que tus errores y los juicios ajenos te impidan de sentir gozo en el servicio a Dios.

Se como Rebecca, nunca olvides que la belleza real es interior. Atrae a las personas que quieres hacia Dios por medio de tu carácter parecido al de Cristo.

Finalmente se como Sarah, la edad no importa, solo la confianza y la fe en que todas las cosas son posibles para Dios.

Oración: Gracias Padre por tantos ejemplos de mujeres piadosas impactadas por Tí. Ayúdame a fijarme en el buen ejemplo de ellas e imitarlas. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: Fue Tu Gracia, SJerez – https://www.youtube.com/watch?v=dIYrFJOJY-s

Autor Desconocido