Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio,..” (1 Timoteo 1:12)

“La gratitud es aprender a reconocer y expresar aprecio por los beneficios que hemos recibido de Dios y de los demás. Esto significa constantemente estar consciente y al acecho de las bendiciones, convirtiendo cada día en una búsqueda del tesoro. Significa en ser intencional en dar gracias por las bendiciones que nos llegan” -Nancy Leigh DeMoss

Fui repentinamente cambiada de puesto en la compañía. “Violeta”, dijo mi jefe, “estamos en el vías de comprar un edificio para abrir otra universidad y queremos que tomes el frente de todo el proceso de compra y remodelación del mismo”.

Después de unos meses de estudio de costos de reparación, remodelación y factibilidad, le recomendé a mi jefe no comprarlo. Pero mientras buscaba otra oportunidad para expandirnos a una nueva localidad le decía a Dios: “Señor, gracias por darme el horario que por tantos años te pedí de 9-6, pero… ¿Qué hago con todo este tiempo libre? Estaba segura que no era para estar de vaga. Por meses oré buscando atenta y ansiosamente la respuesta de Dios tratando de hallarle el sentido.

Hacía años que el Señor venía inquietando mi corazón sobre una página web, lo cual consideré sin verle el sentido. Pero casi un año después de mi cambio de posición, y la insistencia del nuevo gerente de mercadeo de la universidad sobre el potencial de las redes sociales, y el auge de los blogs, consideré con nuevos ojos la posibilidad de una página con fines ministeriales. Así sin saber aun qué exactamente haría, contacté una compañía para que me presupuestara este proyecto “aun sin propósito ni nombre”. Lo único que sabía seguro es que era para mujeres.

Más adelante fui invitada a predicar en la reunión de damas de mi iglesia en Rep. Dominicana con ocasión a su 70 aniversario. Después de proyectar unas vistas de diferentes hermanas que han sido columna y baluarte de la fe a través de los años, la hermana que dirigía dijo de ellas: “Maestras del Bien”. Sentí inmediatamente que Dios me decía: “ese es el nombre”. Un ministerio para mujeres con el nombre Maestras del Bien… ¡Perfecto! Ya había avanzado algo más.

Atendiendo una llamada a predicar en el retiro de damas de la iglesia Templo Bíblico en Providence, RI en Estados Unidos, y guiada por el Espíritu Santo, desarrollé el tema “Cumple Tu Ministerio” que enfocaba el papel verdadero y bíblico de la mujer en el hogar, la sociedad y la iglesia. Fue de gran bendición y sorpresa para mí al descubrir la realidad de lo que la Biblia enseña en torno a la importancia de la mujer y su rol. A este punto ya el Señor me tenía navegando por las páginas de algunas hermanas norteamericanas, pero aun perdida sobre el enfoque de “Maestras del Bien”.

Finalmente con la visita de Nancy Leigh DeMoss a la Rep. Dominicana en octubre del 2011, y después de participar cibernéticamente desde mi casa en Miami, Florida, dije: “AH eso es… AHORA ENTIENDO”. Dios deseaba que encabezara un ministerio dirigido a la mujer de “habla hispana” enfatizando su valor, rol, y verdadero llamado como mujer de Dios. El caudal de trabajo que conlleva este ministerio explicaba mi cambio de posicion, horario y tiempo libre. Así obra Dios al equipar a los llamados.

Así nació “Maestras del Bien” el 11 de Noviembre del 2011, hace 6 años. Con la misión de Tito 2:3-5 permaneceremos como columna y baluartes de la fe, en el ministerio encomendado por el Señor para Su gloria y la bendición de la mujer latinoamericana. Esperamos enriquecer tu conocimiento de nuestro amante Salvador, encaminarte espiritualmente, y bendecir tu vida para la gloria de Dios, mediante la fiel instrucción de Su Palabra.

Oración: Señor, te damos gracias porque Tú siempre obras intencionalmente por senderos misteriosos. Gracias por los cambios que operaste, y la travesía por la cual me llevaste para mostrarme Tu propósito. Gracias tambien por utilizar a Nancy y “Revive Our Hearts” para completar lo que faltaba de mi comprensión. Sobre todo, gracias por fortalecernos y tenernos por fiel, poniéndonos en el ministerio. Ruego una bendición muy especial para nuestro comité, colaboradoras, seguidoras, y las que habrán de sumarse. Tuya es la gloria en Cristo Jesús, amén.

Alabanza: A Dios sea la gloria, CLewis –https://www.youtube.com/watch?v=HlhhNFDvLRg

Violeta Guerra para Maestras del Bien ©2017 Derechos reservados www.maestrasdelbien.org -Originalmente publicado 11-11-2013

Compartir
Artículo anteriorImítalas
Artículo siguienteDios Siempre Responde