Bradford, Massachusetts

Ann Judson y su esposo fueron los pioneros norteamericanos de las misiones foráneas, y Ann la primera mujer estadounidense en ir a las misiones.

Nacida y criada en una iglesia congregacional, fue alrededor de los 17 años mientras leía el libro “Religión Verdadera” de Bellamy, que fue confrontada con el carácter de Dios y la naturaleza pecaminosa de su corazón la  cual provocó su conversión a Cristo.

Ann, quien desde su conversión mostró una gran habilidad para comprender y transmitir las verdades teológicas más profundas, se alimentó de los autores teológicos más prominentes de su día, entre ellos, Jonathan Edwards, lo cual formó bastante su carácter cristiano. A los 21 años conoció al jovén que en 1812 llegaría a ser su esposo; John Adoniram, con quien dos semanas después navegó hacia Calcutta para entregarse a la obra misionera, y donde luego se bautizaron en la iglesia Bautista.

Más fue en Rangoon, Burma en 1813, después de ser ordenados a dejar la India donde se desarrolló su labor misionera. Allí Ann aprendió el idioma Burmés y Siamés, realizó trabajos de traducción, enseñó a niñas, administró su hogar y cuidó a su esposo bajo condiciones extremas durante los18 meses de su encarcelamiento de 1824-25.

De su unión con John concibió dos hijos; Roger Williams (1815) y María Elizabeth (1825), los cuales fallecieron de 8 y 27 meses respectivamente. En la carta a sus padres Ann escribe: “Dios nos ha enseñado por medio de aflicciones lo que no podemos aprender por misericordia –que nuestros corazones son propiedad exclusiva de él y cualquier rival que se entrometa, él se encargará de quitar-. No tenemos el ánimo de murmurar o de inquirir porque nuestro Soberano ha hecho esto. ¡Oh! que no haya sido en vano que haya hecho esto”.  Así que se entregaron inmediatamente al trabajo misionero sabiendo que Dios los había llamado a fijar sus pensamientos en la eternidad.

En mayo de1824 Rangoon cayó en manos de los británicos y en junio del mismo año Adoniram el esposo de Ann fue apresado junto a otros extranjeros y trasladado después de un año de la prisión de Ava a Amarapoora, donde para permanecer cerca Ann se hospedó en una chocita mal olienta, sucia y llena de granos por 6 meses. Al final de la guerra en noviembre del 1825 Adoniram fue puesto en libertad pero partió para servir como traductor en el tratado de paz entre Inglaterra y Burma regresando a casa en febrero de 1826 con la decisión de tener un nuevo comienzo. Después de trasladarse a Amhurst tuvo que ausentarse nuevamente por 8 meses para servir en las negociaciones de paz, donde en noviembre de 1826 recibió una carta que le informaba que en octubre su amada Ann había partido con el Señor -a los 37 años de edad-, y luego su pequeña María seis meses después, en abril de 1827.

La vida de Ann Hasseltine Judson es un ejemplo de valentía, dedicación matrimonial, compasión por los perdidos y entrega inalterable por Jesucristo. La misma ha inspirado y animado a muchas mujeres a través de los años a servir a Cristo en el campo de las misiones.

Palabras de su diario:

Si nada en la providencia divina lo detiene, debo pasar mis días en tierras paganas. Soy una criatura de Dios y él tiene el derecho inequívoco de hacer conmigo como mejor le plazca…El tiene mi corazón en sus manos, y cuando sea llamada a encarar el peligro, a pasar por escenas de terror y angustia, él puede inspirarme con fortaleza  y habilitarme para confiar en él. Jesús es fiel; sus promesas son preciosas”.

Tomado de: http://www.christianity.com , http://www.bu.edu/missiology